VoyForums

VoyUser Login optional ] [ Contact Forum Admin ] [ Main index ] [ Post a new message ] [ Search | Check update time | Archives: 1234 ]
Subject: Re: COMENTARIOS SOBRE EL DIARIO -Parte I I I


Author:
Raul (xx)
[ Next Thread | Previous Thread | Next Message | Previous Message ]
Date Posted: 20:42:24 10/25/08 Sat
In reply to: Toribio 's message, "COMENTARIOS SOBRE EL DIARIO -Parte I I I" on 10:48:16 09/22/06 Fri

Las apreciaciones vertidas que comparto, enumeran muchos de los interrogantes y dudas que personalmente tuve al releer recientemente el diario del Che. Agradezco y valoro, por eso, la valentía y el trabajo minucioso para analizar desde un punto de vista lógico, las incoherencias que presenta la personalidad de Guevara a traves de su diario. Pero me queda una duda que no he podido hasta ahora desentrañar. En algunos artículos sobre el Che se señala que en el Diario ha dado cuenta de la ejecución de un campesino por su propia mano. Esa referencia no la encuentro en la versión que poseo (con el prefacio de Castro que hace referencia a algunas faltantes en el texto), por lo que presumo que la edición propiciada por Cuba ha sufrido alguna supresión para camuflar este aspecto inhumano de Guevara.
Muchas gracias por el trabajo presentado, que contribuye a desmitificar uno de los tantos ídolos falsos entronizados por la izquierda.
>COMENTARIOS SOBRE EL DIARIO
>DEL CHE GUEVARA EN BOLIVIA
>(Dejando que los haga él mismo, para equivocarnos
>menos)
>

>
>TERCERA PARTE
>(Hasta el final)
>
>
>
>OLVIDOS QUE SON LAMENTABLES
>
>
>
>Decíamos que Guevara no menciona a Dios, a excepción
>de los dichos de la desesperada esposa del corregidor
>del villorrio de Alto Seco (unas 50 casas), que
>llorando y muerta de miedo le pide “que en nombre de
>Dios y de sus hijos” le pagase la mercadería incautada
>por la guerrilla de sus almacenes. Equitativo Guevara
>le niega esta justa compensación (teniendo el dinero
>para hacerlo según 31-12-66/70), que la mujer le
>exigía. Tal vez fue como una represalia porque su
>esposo, en cumplimiento de sus deberes de funcionario
>público, se había evadido para dar la novedad al
>Ejército de la presencia de los irregulares (en ese
>momento en el papel de saqueadores) en el poblado
>(22-10-67/226).
>
>Lo que se olvidó al “Comandante Che Guevara”, que
>menciona lacrimógena la canción cubana, es que, muy
>probablemente, todas las mercaderías con que ellos
>abarrotaron gratuitamente las camionetas y las
>albardas de caballos y mulas cargueras, tal vez fuese
>el único capital para vivir que tenía esta familia, y
>no sería raro que resultase el fruto de muchos años de
>ahorrar hasta el sacrificio. De paso recordamos que el
>puesto de Corregidor en la Bolivia de los años ’60 era
>una carga pública, esto es, que no percibía salario
>estatal por él. De donde resulta que el Corregidor
>damnificado, antes que funcionario público del poder
>político, era un pobre tipo, jamón del sándwich entre
>el Gobierno y los salteadores capitaneados por el
>“dotor”.
>
>En la madrugada del 22 de abril llegaron a Tikucha. El
>mesón era propiedad del Cura Párroco (22-04-67/125).
>El día 24 encontraron, en una finca contigua a la del
>cura, una plantación de mariguana disimulada entre los
>matorrales (24-04-67/126), dándose a entender cierta
>complicidad del sacerdote en el cultivo del
>alucinógeno. Hecho que se intuye pero que no es fácil
>de demostrar. De lo que no cabe duda, sin embargo, es
>que el “Che” conocía la planta a pesar de estar
>enmascarada entre otras cien parecidas a ella, así
>como recordamos que, para castigar a cuatro
>guerrilleros, “se les suspende –profiere enfático- la
>fuma” (25-03-67/103), pero no dice el cigarro o el
>cigarrillo. ¿Qué fumaban estos hombres que, para
>aplicarles un severo correctivo, se les prohibe
>hacerlo? ¿Acaso en toda su vida el lector ha escuchado
>una sanción semejante? Esto es toda una novedad y
>explicaría las pipas que se pueden ver en las
>fotografías 2, 6 y 7. A menos que Morogoro, Inti, El
>Loro, Chinchu, Tuma, El Negro y el mismo “Che” sean de
>ascendencia británica. Mas por las fotos, diríase que
>no.
>
>Al amanecer de 23-06-67/164, el Che Guevara anota: “La
>noche de San Juan no fue tan fría como podría creerse
>de acuerdo a la fama.” Estaban a 1050 m sobre el nivel
>del mar e inaugurado el invierno. No era para menos.
>Pero, ¿puede considerarse esta alusión al Santo, como
>una creencia o devoción? Pienso que no. ¿Entonces fue
>un recuerdo de la niñez, de aquellas fogatas del
>barrio, que lo traicionó? No sabemos. Pero sí sabemos
>que el 23 de junio (Primer Solsticio) es el día en que
>todas las masonerías del mundo celebran la fiesta de
>San Juan, sin que nos hayan dicho si éste se trata del
>Bautista, del Evangelista o del apokaleta de Patmos
>que, sin ser santo, lo toman por tal. ¿Acaso el Che
>Guevara era un masón festejando la fiesta solsticial?
>No responderé a esto. Aunque conozco los antecedentes
>de Guevara desde sus andanzas en Rosario, luego con
>Jacobo Arbenz, el Cuartel de la Moncada, más allá y
>hasta acá. Pero no caeré transgrediendo mis propios
>límites: debo ceñirme a su Diario haciendo un esfuerzo
>casi imposible, y si hay ocasión anótese esto en el
>debe para ésa, que no ha de faltar.
>
>
>
>SOBRE EL “CHE” Y LA TIERRA NATAL
>
>
>
>Tampoco menciona el “Che” a su tierra natal,
>Argentina, tan cercana a su corazón en esos momentos.
>No hay nostalgias de las tardecitas provincianas, de
>la ciudad que lo vio nacer, del barrio, la familia,
>los amigos, las comidas, la música, la escuela, la
>primera novia. Nada. ¿Acaso en este sentido fue un
>desamorado? Así tampoco hace mención a las fechas como
>la de la Natividad (25-12-66/50), o del Año Nuevo
>(31-12-66/53), o a las patrias como el 25 de mayo
>(25-05-67/146), el 20 de junio (20-06-67/162) y el 9
>de julio (09-07-67/176). Que todas son emblemáticas
>para los argentinos. Menos se acuerda de los próceres
>a los que podría imitar, aunque le gusta que sus
>amigos digan que es “un nuevo Bakunín” (24-07-67/184)
>y en lugar del coraje incomparable de un Dorrego, de
>la gesta del gaucho Güemes o de doña Juana Azurduy, la
>Flor del Alto Perú, donde él estaba haciendo la
>guerra, se recuerda del grito de (Pedro Domingo)
>Murillo, como emblema “de la revolución continental”
>(31-12-66/53), aunque quiere que su gesta sea un nuevo
>Vietnam (final de 24-07-67/184). Para asociar
>caprichosamente a Murillo con Vietnam hay que tener
>una imaginación frondosa como la copa de un ombú.
>
>Esta falencia quedaría superada si nos atenemos a que
>la guerrilla, como estamos viendo, tenía el carácter
>de internacional (31-12-66/53, punto 3° y
>26-01-67/68). Pero en la noche del 26 de julio, al día
>siguiente de conmemorarse el 147° de la Revolución de
>Mayo, Guevara da a su cuadrilla “una pequeña charla
>sobre el significado del 26 de julio”, en la Cuba de
>Fidel, desde luego (26-07-67/185). Dice que esa fecha
>fue una “rebelión contra las oligarquías”, olvidándose
>que él es chozno, por parte de madre y padre, de la
>más rancia oligarquía porteña, la misma que dejó a la
>Patria postrada de rodillas por generaciones enteras.
>Entonces, ¿en qué quedamos? ¿O el justiciero Guevara
>aplicaba el antiguo “ si si, sí y si no, nó”, que
>también es de oligarcas? Igual homenaje le tributa al
>día de la independencia boliviana, aunque por la
>redacción fue a regañadientes, y permitió que “Inti” y
>“Chapaco” dirigiesen una alocución a sus compañeros
>(06-08-67/195). ¿Fue ésta una medida demagógica de
>quien combatió tanto a los demagogos?
>
>
>
>LOS AFECTOS DEL JEFE GUERRILLERO
>
>
>
>De un puñado de personas se acuerda el Comandante en
>sus textos: el 11 de febrero anota “cumpleaños del
>viejo; 67” (11-02-67/77) que debió ser su padre; el 15
>de febrero apunta “cumpleaños de Hildita (11)”
>(15-02-67/79); el 18 de febrero asienta “cumpleaños de
>Josefina (33)” (18-02-67/81); el 24 de febrero
>registra “cumpleaños de Ernestico (2)” (24-02-67/84);
>el día 21 de marzo le manda saludos a María Rosa
>Oliver en Buenos Aires con un sujeto llamado El Pelado
>(21-03-67/100); debajo de 18 de mayo escribe a secas
>“Roberto – Juan Martín” (18-05-67/143); dos día
>después, 20 de mayo, transcribe un lacónico “Camilo”
>(20-05-67/144); el 14 de julio subtitula el día con un
>“Celita – (4?)” (14-07-67/159); el 17 de septiembre
>anota un solitario “Pablito” (17-09-67/223) y el 2 de
>octubre aparece un “Antonio” (02-10-67/233). Si el
>lector cuenta son diez personas, de las cuales el
>autor no dice absolutamente nada en los textos que les
>suceden, por lo que no nos animamos a declarar quiénes
>eran, con la excepción de su padre porque él lo dice
>específicamente.
>
>Pero en estas citas creemos ver ya dos ausentes: el
>cumpleaños, o el recuerdo de su madre (que estaba
>viva) a través de alguna fecha (le manda saludos a su
>padre pero no a su madre, en 21-03-67/100), y el de su
>esposa o compañera Aleida March de Guevara, la madre
>de sus hijos y que, entre otras cosas, fue la que pasó
>en limpio los borradores del Diario. A menos que
>Aleida se llamase además Josefina, por ejemplo, o sea
>la Aliucha que cita al final de 24-11-66/34. Son dos
>mujeres, nada más: una madre y una esposa. Pero
>capitales en la vida de cualquier hombre, nada menos.
>¿Qué tenemos aquí? ¿Acaso un conflicto y de allí la
>negación, como ocurre con la Patria, la abnegada madre
>de todos? No sé. A esto (y a otros detalles muy
>reveladores de la personalidad del autor que pronto
>veremos), lo tendrían que analizar los que saben:
>psicólogos (de la escuela de Freud, a la que se
>encuentra adscripta Rosario desde hace décadas, aunque
>las teorías de don Segismundo hoy estén vetustas),
>sociólogos (lacanianos en lo posible, como son los
>rosarinos en tropel) y, por qué no, un psiquiatra para
>que haga la receta o pida la internación a la obra
>social por intermedio de Graciela Ocaña, o las dos
>cosas juntas.
>
>
>
>LOS COMPAÑEROS DEL “CHE” EN LA GUERRA
>
>
>
>Ya lo dijimos más arriba: este subtema, más que unos
>parágrafos, es una jaqueca migrañosa, que casi suprimo
>para no tenerla. Pero pronto comprendí que no se puede
>y allá va.
>
>Sin embargo no estamos tan huérfanos en esto: algo ya
>hemos dicho sobre la tropa del “Che” en esta campaña,
>diseminándolo cuando se tocaron ciertos puntos.
>Tratemos de ver ahora lo que no se ha dicho. Así no
>seré redundante.
>
>La primera dificultad que se me presentó fue que, a la
>multitud de nombres que se mencionan, sin apellidos la
>gran mayoría, deben sumarse los apodos, motes o
>nombres de guerra que tiene cada uno de los
>individuos. Así en la página 27, que tomé como
>accidental, termina siendo a lo largo de todo el
>diario como emblemática y, en realidad, debió ser una
>advertencia al lector desprevenido, aunque el editor
>no lo dice. De resultas de ello y en todo momento uno
>no sabe bien de quién se está hablando. ¿Será esto
>parte de una de las tantas tretas? No sabemos, pero
>tal parece que sí.
>
>Para no divagar, mejor veamos un ejemplo: Pachungo es
>también Pacho; Tumaini se llama a la vez Tuma; a
>Bigotes se le conoce por El Loro o Jorge; a Monje le
>decían Estanislao, El Negro y Mario. A su vez, dice el
>impresor, “no debe confundirse a este Negro con el
>guerrillero El Negro, del grupo Joaquín, que aparece
>más adelante”. Pero sigue la tanda: entonces Papi era
>a su vez Ricardo o Chinchu (pág. 33); a Joaquín parece
>que le decían Vilo (pág. 35); Apolinar era conocido
>además por Polo (pág. 41); al Médico lo llamaban
>indistintamente Moro, Morogoro y Miganga; Félix es el
>mismo que El Rubio, y Renán no es otro que Iván (pág.
>43). Y así sigue este intrincado sistema de apelativos
>en pp. 53, 54, 109; “en verdad –veo que dejé anotado
>en mi cuaderno de apuntes- no vale la pena seguir.”
>Ahora lo releo: opino lo mismo de este enredo
>estrafalario. Por esta vez me voy a hacer caso a mí
>mismo y suspendo en el instante esta jerigonza.
>
>Como si esto fuera poco hay personas que aparecen de
>golpe como Pan Divino (31-12-66/53), el Médico
>(16-12-66/45) y más explícitamente los llamados Coco,
>Darío, Walter, Paco, Mito, Chingolo, Willy y Serapio
>(citados en Análisis del mes, pág. 109), y los que
>desaparecen de igual forma como el caso Tania, que
>parece no fue la única mujer, porque Loyola, tenida
>por hombre, resultó ser una dama y bastante atractiva
>además (véase en fotografía número 9, pág. sin
>numerar, la tercera persona comenzando de la
>izquierda).
>
>
>
>UN DECHADO DE VIRTUDES
>
>
>
>La relación del “Che” Guevara con sus seguidores en la
>brega boliviana no fue lineal: “sólo hay pequeños
>problemitas” minimiza en Análisis del mes, pág. 54. Y
>la de éstos con su discutido jefe, tampoco. Dejando
>de lado los movimientos de las dos primeras semanas
>que demandó la instalación del núcleo guerrillero (de
>07-11-66/27 al 21-11-66/30), que tanto nos hacen
>recordar a los que realizan los malhechores de las
>películas antes de perpetrar un asalto o cometer un
>crimen (14, 15 y 16-11-66/31), al extremo que el
>propietario de la finca los confunde con delincuentes
>del narcotráfico (07-11-66/27 y 17-11-66/31); he
>visualizado otras detalles de mayor interés que pueden
>ilustrar con mayor precisión sobre el comportamiento
>de este grupo humano y de su liderazgo.
>
>Vemos así que, extrayéndolos del conjunto, aparecen:
>la desobediencia sistemática (19-03-67/98;
>29-03-67/10; 11 y 12-09-67/219); celos de autoridad
>(20-11-66/33); Análisis del mes, pág. 71);
>irresponsabilidades (28-11-66/36; 05-12-66/39;
>24-01-67/67, 29-03-67/106); mutuas desconfianzas
>(11-12-66/43; 13-12-66/44; 20-07-67/181); recelos
>(26-01-67/68; 10-02-67/76; 31-03-67/108); ausencias
>que no se entienden (Análisis del mes, pág. 71;
>28-03-67/105 punto 1°); pérdidas de equipo por
>negligencia (07-02-67/75); peleas (25-02-67/85;
>22-03-67/101) que lo obligan a reprenderlos
>(26-02-67/85), el mismo día que se ahoga Benjamín
>(conmovido y humanitario el “Che” lo recuerda como un
>inútil sin mérito en pág. 86) y nadie se ocupa de
>buscar su cadáver; aparece el hambre (Análisis del
>mes, pág. 87) que los acompañará hasta el final
>(22-03-67/101); robo de alimentos (01-03-67/88;
>14-04-67/118) que Guevara tilda de “mal síntoma”;
>deterioro del ánimo (04-03-67/89; 07-03-67/91;
>31-03-67/108); peleas por la comida (11-03-67/94);
>enfermedades e imprevisión (15-03-67/95); “hombres
>quedones y malhumorados” (18-03-67/97); delaciones
>(27-03-67/105); algunos quedan descalzos
>(20-03-67/99); destituciones y sanciones
>(25-03-67/103; 20-06-67/163); extraña forma de hacer
>designaciones (02-04-67/111); equivocaciones
>temerarias (06-04-67/113) y aparece un subgrupo que
>Guevara llama despectivamente “los de la resaca”
>(15-04-67/119; 3 y 4-09-67/212), pero no aclara los
>motivos del nombre, quiénes lo constituían ni desde
>cuándo se había organizado.
>
>De esta manera se puede seguir haciendo un catálogo
>terrorífico hasta el final. Pero consternado invito a
>hacer un alto ante un hecho tremendo y desagradable.
>Después de ascender una loma y antes de llegar a su
>cima, el “Che” con su tropa se detienen, hacen
>campamento en el faldeo y se disponen a descansar.
>Mientras toman un refrigerio el guerrillero Urbano,
>sin decir agua va, le saca la cabeza de un tiro de
>fusil a su compañero Lolo, sentado a su izquierda,
>ante la presencia de todos, incluida la del Jefe (así
>se llama a sí mismo 31-12-66/53) el Che Guevara que no
>hace ningún comentario, ni consta que haya reprendido
>y sancionado al instante a semejante asesino (¿acaso
>el miedo de correr igual suerte a manos del demente?),
>ni se haya lamentado por la pérdida injusta de un
>hombre que tanto le había costado reclutar
>(30-04-67/130). Visto esto, creo que todo lo demás que
>íbamos a decir sobra, no sirve o está de más. Como
>reconocer, por ejemplo, que Chapaco da “pruebas
>crecientes de desequilibrio” (13-08-67/199) y más
>adelante delira y quiere desertar (19-08-/67/202), o
>que “el Cambá”, uno de sus apóstoles, “está llegando
>–nos cuenta- al último extremo de su degradación
>moral” (24-08-67/204), aunque al final lo califica de
>“heroico guerrillero” (03-10-67/234).
>
>Este es el caudillo que al dirigir una arenga le dice
>a su falange (08-08-67/196) “que este tipo de lucha
>nos da la oportunidad de convertirnos en
>revolucionarios, el escalón más alto de la especie
>humana” y que “también nos permite graduarnos de
>hombres.” Se le olvidó lo del infeliz Lolo, que
>también se le olvidó al prologuista Fidel Castro que
>saluda alborozado la frase de Guevara (pág. 19),
>agregando que todos los que lucharon al lado del “Che”
>“hasta el final se hicieron acreedores a estos
>honrosos calificativos.”
>
>De manera que ya sabe el lector qué es lo que debe
>hacer si quiere pertenecer al escalón más alto de la
>especie humana y graduarse de hombre. Elíjase un
>vecino, al verdulero o a un amigo y proceda: hasta
>Fidel Castro lo felicitará, y el juez Zaffaroni ya le
>buscará la vuelta para que usted resulte inocente,
>contando con el voto de la doctora Argibay, desde
>luego, y una explicación ad hoc del geronte temulento
>del doctor Fayt, que para eso está y además le pagan.
>
>
>
>UN SINTOMA NEGATIVO EN UN AMBIENTE HOSTIL
>
>
>
>El tercer síntoma registrado, antes de desatarse su
>asma, es de una anomalía física que ocurre a 182 días
>de iniciada la campaña y se trata de un nuevo edema en
>las piernas (09-05-67/138), acompañado de cierta
>debilidad inespecífica. De hecho he dejado de lado “la
>plaga infernal” (08-11-66/28) de insectos hematófagos
>y ácaros, “yaguasas, jejenes, el marigüí, mosquitos y
>garrapatas” que los recibieron desde el principio
>azotándolos sin horario ni misericordia, creando
>“llagas molestas en las picaduras infestadas”
>(18-11-66/32). Cuando estas plagas se ponían
>insufribles – comenta el “Che”- él se guarecía “en la
>hamaca con mosquitero, que –aclara- yo sólo tengo”
>(11-11-66/29). Lo mismo haría los días de lluvia
>refugiándose en la hamaca con mosquitero y a cubierto
>del agua –comenta- con un “nylon” (15-11-66/31), que
>también parece ser el único que lo tenía. “El resto
>–concluye este jefe siempre preocupado por sus
>hombres- sin novedad”. A menos, digo yo, de los
>cuerpecitos de sus compañeros a la intemperie,
>durmiendo sobre el suelo húmedo, atacados día y noche
>por esta cáfila de sabandijas, matizadas con una luvia
>cada tres días y los tremebundos fríos de las
>madrugadas (18-11-66/32). Pero las garrapatas,
>atrevidas y más igualitaristas que él, también
>hicieron su agosto consumiendo su sangre de añeja
>alcurnia rioplatense (09-11-66/28).
>
>
>
>INSECTOS, LLUVIAS Y ALTURAS: TEMIBLE COMBINACION
>
>
>
>Lo de los insectos y lo de la lluvia no son datos
>menores: a 234 días de llegados el mosquito, la
>garrapata y el marigüí los tenían a raya
>(02-07-67/171), sin darles resuello, y de los 352 días
>de campaña, 71 fueron de luvias y lloviznas y son más
>de 100 los días (un 30% del total), si se agregan
>aquellos con neblinas matinales y vespertinas. Todo
>ello sobre terreno montañoso cuyas alturas los llevan
>de los 760 m (11-02-67/77), pasándolos luego por los
>1080 m (03-05-67/134), bajando de allí a los 250 m
>(05-06-67/155) y alcanzando al final los 2000 m
>(05-10-67/237). La situación se agrava por los
>anticipos del invierno en la región, lo que suele
>ocurrir a fines de abril (27-04-67/129), con
>temperaturas por las noches muy próximas al cero grado
>centígrado. Todo lo cual nos lleva a preguntar: ¿el
>Che Guevara eligió correctamente el período del año
>para instalar la guerrilla en Bolivia? No sabemos,
>porque no sabemos qué le mintieron sus amigos de ideas
>y correrías para llevarlo a una ratonera sin salida.
>
>Más adelante, en el día 216 del montaje del grupo, leo
>sorprendido lo siguiente: “He llegado a los 39 –se
>confiesa Guevara y hace un balance- y se acerca
>inexorable una edad que da qué pensar sobre mi futuro
>guerrillero; por ahora estoy “entero” (14-06-67/159).
>Reflexión que puede dividirse en dos partes: una de un
>sincero “esto ya no es para mí, no da ni doy para más
>me debo mandar a mudar”, y la otra de ficción, la del
>auto-convencimiento: “estoy bien, puedo y debo
>seguir”.
>
>No estaba tan errado en el presagio: 9 días después
>tuvo el primer ataque de asma (23-06-67/164),
>enfermedad que lo seguiría atormentando los 126 días
>que le quedaban de vida. Este tipo de pensamiento es
>el que resucita y campea más adelante (08-08-67/196).
>¿Al escribir estas frases, habrá pensado el Che
>Guevara en renunciar a la guerrilla y desaparecer? No
>sabemos, pero se cierne la sospecha. ¿Y de haberlo
>decidido, hubiese podido evadirse? Es muy arriesgado
>asegurarlo, porque cuando quiso acordarse estaba
>rodeado, fraccionada su hueste, incomunicados y
>aislados sus grupos (Análisis del mes, puntos 1°, de
>pp. 152, 168, 189), por una fuerza oponente que movió
>sus piezas como en un tablero de ajedrez para
>aherrojarlo, cayendo él en el encierro.
>
>“La salida de la gente (de Bolivia) –reconocía a
>fines de marzo- es muy difícil ahora” (27-03-67/105).
>Le quedaba una sola opción: rendirse y salvar su vida
>y la de quienes habían sido, después de todo, sus
>abnegados compañeros de lucha. No lo hizo. Prefirió
>que lo matasen e inmolar al conjunto: hecho que no
>tiene mérito, nada de heroico y menos de mártir. Es
>una variedad del suicidio: hecho nefasto que nadie
>atina a decir si es coraje o cobardía. Porque la
>Rendición, antítesis de la Victoria, también forma
>parte del arte de la guerra y así se estudia en las
>academias y escuelas militares. Además hay normas que
>establecen cuándo se debe pedir rendición y cómo debe
>hacerse para que no sea infamia o traición. Así lo
>dice él mismo al final de 29-06-67/168: evitar
>“pérdidas inútiles de vidas por incumplir normas.”
>Pero se ve que después se le olvidó.
>
>
>
>LA ENFERMEDAD
>
>
>
>Ya hemos dicho en otra parte, que Guevara registra en
>el Diario su enfermedad asmática (¿o un enfisema
>pulmonar con una complicación cardíaca?) a partir del
>23 de junio de 1967, a 225 días de instalado el foco
>guerrillero. Con antelación a esta fecha no existe
>ningún registro, con las solas excepciones de los
>incidentes del 23-02-67/83 al que el autor llama “día
>negro para mí” presentando, después de un esfuerzo
>físico considerable, signos de agotamiento severo
>(¿con disnea?), dándole “una especie de desmayo” (¿por
>falta de irrigación sanguínea al cerebro?) y cierta
>debilidad que llega a ser extrema (16-03-67/96); de
>los edemas en las piernas (04-03-67/89 y 09-05-67/138)
>y en los pies (15-03-67/95) (¿manifestación de una
>patología cardíaca?).
>
>Ello no quiere decir que el “Che” se pescó el supuesto
>asma en Bolivia. No. De ninguna manera. Ya era, con
>seguridad, un enfermo asmático (¿o enfisematoso?), muy
>anterior a estos hechos: “El asma –se confiesa con
>tono dramático- me está amenazando seriamente y hay
>poca reserva de medicamentos” (23-06-67/164). Quiere
>decir que, conociendo su dolencia, ya había previsto
>sus medicamentos. Y si éstos se le estaban acabando,
>fue porque de mucho antes del 23 de junio los venía
>consumiendo. Recordamos de paso que los medicamentos
>que le reponía el tren logístico eran justamente lo
>que no necesitaba, como el caso del envío de
>antiparasitarios cuando en los grupos no había ningún
>caso de parasitosis (16-03-67/96).
>
>El asma, me dicen los médicos amigos, es, en términos
>generales, un trastorno que se caracteriza por ataques
>recurrentes de disnea paroxística (respiración forzada
>en la posición horizontal, por eso también se la llama
>nocturna), con sibilancias (ruido respiratorio agudo
>por la presencia de secreciones viscosas en los
>bronquios), por contracción espasmódica (contracción
>súbita pero transitoria) de los bronquios.
>
>A partir de aquella fecha, Guevara va anotando
>sistemáticamente los episodios de su dolencia
>diciendo: ora que su asma aumenta (24-06-67/165);
>luego que no lo deja dormir (25-06-67/165); para
>ausentarse enseguida y emerger “dándome guerra”
>(03-07-67/172); desesperado decide en dos
>oportunidades volver a Ñancahuasú en busca de
>medicamentos (08-07-67/175 y 07-08-67/195); cuatro
>días después le sobreviene otro cuadro horrible
>(12-07-67/177); pero aparenta sentirse mejor
>(15-07-67/179) a pesar de la altura de 1560 m
>(17-07-67/180); más adelante el mal recrudece pero se
>le terminan los calmantes (27-07-67/185); deprimido
>dice que “no se vislumbra salida (del mal) a corto
>plazo” (03-08-67/192) y prueba una “inyección
>endovenosa de novocaína sin resultado”; llega a no
>poder seguir a sus compañeros (05-08-67/193) quedando
>rezagado; para evitar su retraso lo montan en “una
>yegüita”, a la que, al poco de andar llevándolo al
>tranco y sin motivos, desde la silla, la toma a
>puñaladas, “yo soy –se confiesa- una piltrafa humana”
>y agrega “el episodio de la yegüita prueba que en
>algunos momentos he llegado a perder el control”
>(08-08-67/196), pero vuelve a repetir el cuadro con
>Antonio (26-08-67/205) al que parece haberle aplicado
>castigos corporales; al día siguiente le abren un
>ántrax que le había salido en el talón y queda “muy
>dolorido y con fiebre” (09-08-67/197); sorpresivamente
>padece otro ataque asmático (10-08-67/197) y le echa
>la culpa al haber comido naranjas; lo mismo dice de la
>carne de pava de monte (una charata) que le aumenta el
>mal (11-08-67/198) y por eso llega a “tomar tres
>tabletas al día” (13-08-67/199), para comprobar
>cuarenta y ocho horas más tarde que igualmente la
>carne de urina (un cervatillo, variedad de nuestro
>guazuncho), incrementa su padecimiento (21-08-67/203);
>desde este incidente y hasta el 14 de septiembre el
>asma parece haber desaparecido (14-09-67/221). A
>partir de allí y hasta la última anotación que ocurre
>el 7 de octubre, Guevara no hablará más de su
>enfermedad (07-10-67/237).
>
>
>
>EPILOGO CON TELON LENTO
>
>
>
>En su última anotación Guevara nos da su postrera
>ubicación en el terreno con cierta aproximación: “a
>una legua de Higueras –refiere- otra de Jagüey y unas
>dos de Pucará”, según la manifestación de una vieja,
>pastora de unas chivas, que les niega otra información
>“contestando a todo que no sabe” (07-10-67/238). Al
>anochecer, con poca luna, inician una marcha fatigosa,
>“dejando mucho rastro”, por un cañón flanqueado por
>sembradíos de papas. “A las 2 paramos a descansar
>–llevaban siete horas de marcha-, pues ya era inútil
>seguir avanzando. El Chino se convierte en una
>verdadera carga cuando hay que caminar de noche”
>(sobre Benigno y el Médico véase 05-10-67/237).
>
>Ahora bien: con todo este presupuesto que he ido
>entramando para el lector, más con aquellas otras
>cosas que puede juntar él de su propia lectura,
>omitidas por mí en beneficio de la brevedad, ¿sería
>capaz de decirnos cómo murió el Che Guevara? ¿Acaso
>murió de muerte natural por un paro
>cardio-respiratorio? ¿Se suicidó? ¿Lo mató uno de sus
>hombres a su pedido? ¿Lo mató uno de los cubanos que
>lo rodeaban en aquella instancia por órdenes de un
>tercero? ¿Le dio muerte el Ejército en combate? ¿Fue
>capturado vivo y luego lo fusilaron? No sabemos, y la
>forma en que murió pasó a formar parte del leyenda,
>siendo algunas versiones evidentemente descabelladas
>como lo del fusilamiento, donde habría dicho palabras
>de grandeza y heroísmo antes de partir hacia el Gran
>Oriente.
>
>Resulta una verdadera casualidad que, analizando una
>por una estas posibilidades, obtenemos que todas son
>admisibles. Pero a la hora de construir la hipótesis
>todas presentan una arista dudosa que las desacredita.
>
>Es que en esto cada cual ha llevado agua para su
>molino, dejando de lado la verdad que se cayó en el
>primer barquinazo, como un zapallo del carro. Para sus
>seguidores fanatizados, es inconcebible que Guevara
>haya muerto asfixiándose como un perro amoquillado,
>consecuencia del mal asmático que lo afectaba. No.
>Debió morir luchando heroicamente hasta agotar el
>último cartucho o ante un fusilador que queda más
>romático. Mientras que para el Ejército boliviano el
>mérito de haberlo abatido es de su propiedad: dice una
>crónica periodística del día 10 de octubre que los
>bolivianos “testigos imprevistos de uno de los hechos
>más sensacionales de los últimos tiempos, reflejaban
>una inocultable alegría no tanto por la muerte en sí
>del caudillo de origen argentino, sino por el éxito
>del Ejército Nacional en acabar con la cruzada
>subversiva emprendida por Guevara.” Y así cada uno
>construyó una muerte según sus necesidades de orden
>político y propagandístico principalmente.
>
>Pacientemente hemos visto más de veinte fotografías
>del cadáver del “Che” sobre una mesada en la
>habitación que hacía de morgue en Río Grande. Sobre su
>estado físico, semblante y musculatura, se puede decir
>que se encontraba entre bueno y muy bueno, si se
>tienen en cuenta los once meses de campaña realizados.
>
>Se visualizan en él tres impactos: dos en el cuello y
>uno en el tórax. Sin embargo estas lesiones carecen,
>en sus orificios de entrada, de la aureola, edema y
>derrame interno de líquidos que caracterizan a todo
>cadáver que ha recibido choques y penetraciones de
>proyectiles. Si estos rastros no aparecen es lógico
>pensar que los disparos fueron hechos después de
>muerto para simular una lucha que nunca existió.
>Igualmente llama la atención la posición del cuerpo
>sobre la mesada (sobre todo de ambos brazos):
>evidentemente allí ha desaparecido el rigor mortis, lo
>que hace pensar que es un cadáver que tiene entre 24 y
>48, o mas horas de fallecido. Claro está que esto es
>materia opinable desde que, como hemos dicho, proviene
>de una fotografía que fue tomada, deliberadamente, en
>blanco y negro, cuando ya en esos años la imagen en
>color estaba difundida a nivel familiar. Es que la
>fotografía en blanco y negro oculta lo que la puesta
>en color denuncia. Y era una imagen para la posteridad.

[ Next Thread | Previous Thread | Next Message | Previous Message ]


VoyUser Login ] Not required to post.
Post a public reply to this message | Go post a new public message
* Notice: Posting problems? [ Click here ]
* HTML allowed in marked fields.
Message subject (required):

Name (required):

  Expression (Optional mood/title along with your name) Examples: (happy, sad, The Joyful, etc.) help)

  E-mail address (required):

* Type your message here:


Notice: Copies of your message may remain on this and other systems on internet. Please be respectful.

[ Contact Forum Admin ]


Forum timezone: GMT-8
VF Version: 2.94, ConfDB:
Before posting please read our privacy policy.
VoyForums(tm) is a Free Service from Voyager Info-Systems.
Copyright © 1998-2008 Voyager Info-Systems. All Rights Reserved.